Hoy estuve pensando mucho en la amistad. La de toda la vida, la de hace pocos meses, las que se alejan, las que vuelven a acercarse… Y si hablamos de amistades de muchos años, pienso en ti y mi tío Javier, y como se conocieron en la Universidad y desde entonces han sido como hermanos.
¿Sabes, papi? Me reía mucho bailando contigo. Recuerdo que en 1985 hubo una reunión de amigos tuyos y de mamá, con hijos, y que bailamos Hey Mickey… Tú dabas de saltos; ¡era muy gracioso!
Cuando cumplí 15 bailamos el vals en casa; era una reunión familiar pequeñita. Cuando terminé el colegio, todas bailamos con nuestros papás. Tenías una costumbre, y era tararear las canciones si te las sabías.
Cuando se casó Chiqui este año, comenzando la fiesta, me sacaste a bailar… No recuerdo qué canción era, pero te abracé muy fuerte y agradecía porque te habías recuperado mucho desde la operación. En la noche pusieron Juana la Cubana, y me sacaste a bailar nuevamente… Esa fue la última vez que bailamos juntos.
Actualización (03/10/2011)
¡Lo recordé! ¡La primera canción que bailamos en el matrimonio de Chiqui!
Hoy se cumple un mes de que partiste. ¡Ha pasado tan rápido y lento a la vez! No sé si sirva contar tu ausencia física en días; pero sigues con nosotros, acompañándonos…
Mi mami escribió hace unas semanas un acróstico para ti y lo puso en los recuerdos de la Misa:
Antonio Del Carpio Garcia 07-12-1946 – 19-08-2011
La familia de Toño
agradece a quienes nos
acompañaron con su presencia
y ofrendas en su memoria.
Septiembre del 2011
Amigos, hermanos, primos
Nieto querido y mis hijos,
Todos los que me han querido:
Oigo sus voces y rezos.
No duden, están conmigo
Imagínense en la Gloria,
Oh, mi Dios me ha recibido
Deslizarse al infinito
En el túnel de lo incierto
Levantando luego el vuelo.
Con el alma preparada
Anhelaba lo imposible:
Retener algo de vida
Para cumplir lo querido,
Ilusión que ya he logrado
Ofreciendo lo sufrido.
Hace una semana estuve revisando tus cajones y en casa, papi. Encontré los lapiceros y llaveros que guardabas; las libretas y portadocumentos… Y muchos cassettes en tu cajón, algunos de los que ponías en el carro: Abba, Herb Alpert, Ray Conniff, Richard Clayderman, etc.
Desde hace días estoy recordando la canción que Ray Conniff cantaba con su hija:
Pienso en ti y en Flavito mucho en estos días, papito… Dice mamá que Flavio Alonso era como tu alma. El día que lo trajeron a casa, recién nacido, y lo conociste, te vi más radiante que nunca… Decías “gracias”, sonreías y lo contemplabas…. Te hacía gracia ver su ropa, sus zapatos y sus juguetes.
Cuando te recuperabas de la operación, mi mami te dejó su foto en la UCI y decidiste recuperarte porque tenías una misión con él; me lo decías desde antes de la cirugía…
Me encantaba ver ese amor y esa complicidad… Recuerdo cuando se despertaba llorando, su secuencia para llamar la atención era:
¿Mami?
¿Papi?
¿Toño?
Sabía que irías. Pese a la indicación de no cargar peso, no te resistías a tomarlo en tus brazos y calmarlo. Luego aprendió a caminar. Entraba a tu cuarto, te abrazaba, buscaba en tus cajones (no sé a quién me recuerda), prendía tu TV o tu radio… Muy inteligente el enano. Creo que sacó tu gusto por comer pan y frejoles, ¿verdad?
Mamá le dijo que te has ido al cielo, “al infinito y más allá”… Ya sabes cómo le gusta Toy Story; y todos nos aprendimos el corito de “Yo soy tu amigo fiel” por él…
Hoy se cumpliría el segundo aniversario de tu operación al corazón. Le ganaste a la muerte ese día, peleaste y te recuperaste…
Hace cuatro semanas partiste, papi… Y me quedé con un vacío enorme. Siento que me faltó hacer muchas cosas juntos. Siento que a mis 32 años he vuelto a ser una niña que siempre te necesitará. Dicen que nunca dejamos de ser niñas ante nuestros padres y me lo demostraste el año pasado cuando cumplí 31 y me regalaste la muñeca rosada, sonriendo y diciéndome: “mira, tiene también una muñequita”. Creo que siempre nos viste como niños, a Lou, Chiqui, Rodri y a mí…
¿Sabes, papi? He estado recordando muchas cosas tuyas: tus palabras, tus gestos, tus frases, tu estar en la cocina cuando mamá estaba ahí para acompañarse y conversar… Tu música favorita… Por ahora, voy a quedarme escuchando Desiderata…